Ir al contenido principal

UNA CIRCUNSTANCIA INESPERADA


Salió muy contento del BBVA, hecho que no se había producido en ningún momento meses atrás, dadas las duras negociaciones y los vilipendios sufridos en propias carnes. En un principio, la negativa a concederle el préstamo había sido tajante y rotunda y lejos de mantener la esperanza, sus anhelos de abrir el negocio, empezando por el alquiler del local, se habían visto forzosamente truncados, alimentándose la incertidumbre del proceso con visitas reiteradas y conversaciones frustantes por iniciativa de Ramón. Hasta esta mañana.

Había sido citado a las 9:30 con el director de la entidad. Eso le hizo creer resueltamente que el banco, por fin, se había pronunciado a favor, que aun existía un hilillo de esperanza. Ahora tenía la incuestionable confirmación y los papeles firmados.

A su vez, otro acontecimiento gratificante había llegado para brindarle nuevas alegrías: acababa de recuperar la relación con Aurora, madre de sus dos hijos. Tras un tira y afloja intermitente y agotador, ésta le había perdonado un desliz con su mejor amiga, reconociendo que en última instancia, no se podía considerar una traición intencionadamente consumada. El propio Ramón, ligeramente avergonzado,  también quería autoconvencerse de que aunque lo que había hecho estaba muy mal, la infidelidad cometida perdía gran parte de su naturaleza maquiavélica por el  atenuante del alcohol, por haberse producido bajo un estado alterado de la conciencia. 

Realmente Aurora era demasiado comprensiva. Solía conciliar con todo. Esto lo pensó en actitud de sincero arrepentimiento. Aunque se proclamaba culpable, nadie podría jamás arrebatarle de su corazón lo que sentía por ella. La quería. Y profundamente. A pesar de los errores cometidos. A pesar de todas sus chiquilladas y la torpeza y falta de rigor en la toma de ciertas decisiones emprendidas por él sin demasiada reflexión y que en los últimos tiempos habían generado situaciones un tanto alocadas. Sin embargo, volvió a adoptar un gesto positivo cuando recordó que la fecha de su próxima boda era dentro de dos meses, como así habían acordado. Indudablemente, la reconciliación había sido todo un éxito. A poco de meditarlo y con la euforia que le provocaba este último pensamiento, visualizó la imagen de una gran máquina expendedora de sueños, en un país imaginario, que concedía proyectos de envergadura a cambio de unas monedas. Se recreó unos instantes en ese juego, asumido el inquebrantable convencimiento de que afortunadamente era un ser suertudo y privilegiado.

Entró raudo y veloz en el edificio de oficinas. Debía retomar inmediatamente su actividad. Su jefe le había concedido tan solo una hora para ausentarse de su puesto de trabajo y poder realizar los trámites burocráticos solicitados. Por supuesto, todavía no le había hecho partícipe de sus intenciones,  de que pretendía instalarse por su cuenta. Lo haría cuando considerara que era el momento oportuno. ¡Qué bien sonaba el nombre de la futura empresa! ESTUDIO GRÁFICO AURAMAR S.L (acrónimo de Aurora + Ramón + Martínez). Aun con un estudio de mercado efectuado de manera laboriosa, la concesión de un potente crédito  otorgado tras batallar mucho, con su compañera de socia y avalista y las mayores ansias emprendedoras del mundo, tenía que esperar, ser prudente y no meter la pata.

Llamó al ascensor. Esperó unos segundos a que bajara y cuando se acabó de situar a la altura del hall se abrieron las puertas automáticas. En ese instante, salía disparada Julia, la secretaria de Arnedo, que tras lanzarle una fugaz mirada inquisitiva le espetó a Ramón: -Llegas media hora tarde. El jefe quiere verte enseguida-. Junto a ella caminaban en dirección a la puerta de salida del edificio varias personas más, en avalancha, por lo que Ramón tuvo que apartarse para dejarles ir. Se notaba que era la hora del almuerzo. Después de eso se había quedado solo. Se metió dentro y pulsó el número ocho.

Repentinamente, el ascensor empezó a descender hacia abajo, probablemente alguien lo había llamado, activándose el mecanismo de la memoria. Ramón lo aceptó con un rictus de fastidio. Mientras tanto intentaba dilucidar el motivo de la urgencia, puesto que Eliseo Arnedo no se molestaba en hablar con él si el asunto no era realmente importante. –Puede que no le hayan gustado nada los cambios que he introducido en la apariencia de la nueva portada de la revista -pensó con resignación-. –Vaya. ¿Se habrá quejado la editorial? -se interrogaba dubitativo-. Había puesto mucho empeño en el encargo.  En las imágenes, en el tamaño de las fuentes tipográficas, la posición de títulos, retículas, boxes, hilos… Le extrañó. Todo estaba meticulamente pensado y estudiado para atender a la demanda de su más ilustre cliente y sus necesidades en el sector y garantizar así el impulso de la tirada a nivel nacional. En eso consistía la importancia del nuevo diseño. Se ocupó en esto brevemente hasta que llegó hasta el sótano.  Pero al abrirse las puertas, observó que no había nadie. Las puertas volvieron a cerrarse.

Entonces, empezó a ascender otra vez, sin detenerse al llegar a la planta octava, a pesar de que fue en ese momento cuando Ramón empezó a inquietarse y a pulsar sobre el botón de parada, sin resultado. Pasó luego el piso 10, 11, 12, 13…y así continuó indefinidamente. El ascensor comenzó a vibrar yendo a una velocidad variable, en apariencia no superior a la habitual,  entre los 2’5, los 4 y los 6 metros por segundo fijada tecnológicamente según se van sobrepasando las plantas de menor a mayor altura.

Fue entonces cuando los movimientos de vaivén se intensificaron, incrementándose ligeramente la velocidad, con la consiguiente sensación de vértigo y los súbitos nervios que se instalaron como clavados con una aguja en el ocupante.

Desde el punto de vista técnico, lo más probable era que el sistema de frenado no funcionase correctamente, quizá las zapatas no respondieran físicamente a las órdenes del ordenador interno de la máquina, que por motivos desconocidos no eran atendidas. Así que el ascensor continuó subiendo, sin embalarse, hasta llegar a una altura considerable, parándose en seco entre el piso 46 y el último, el 47, a unos 157 metros de altura. Cabe decir, que este emblemático edificio es la famosa Torre Picaso, uno de los rascacielos más altos de Madrid, situado en la Plaza Pablo Ruíz Picaso, ubicado junto al paseo de la Castellana, en el corazón financiero de la ciudad. En este sempiterno gigante burocrático, pues cuenta con una superficie de 71.700 m2 de oficinas (121.000 m2 en total), transcurre la acción de la historia.  




 
Visiblemente emocionado por el susto, sudoroso, temblando de miedo, Ramón intentó reaccionar después de unos segundos en que se había quedado absolutamente petrificado. Nunca había estado atrapado en un ascensor y mucho menos inmerso en la dinámica de ser teletransportado por ninguno de manera autónoma.

La todavía perdurable sensatez le decía que debía de haber una explicación lógica que con toda seguridad y con posterioridad le sería razonada. Por tanto, no había ningún motivo para mostrarse impaciente ni preocuparse, en estos casos siempre se podía recurrir a la ayuda técnica. Sobre todo en dispositivos tan modernos y sofisticados, como eran los ascensores que se fabricaban para edificios como éstos. Recordó que todas las cerraduras, una en cada rellano, tienen un fleje o un brazo con una ruedecita, que al ser oprimido permite el destrabe de la puerta y sólo cuando está mecánicamente trabada mediante el gancho de doble uña, queda habilitada la parte eléctrica que permite el movimiento del ascensor. Con suerte, los mecanismos de seguridad funcionarían y permitirían abrirse las puertas desde fuera. Solo tenía que avisar para que vinieran a sacarle del trance.

Así que lo primero que hizo fue proceder a efectuar la llamada de emergencia. Pulsó el timbre de alarma, que estaba conectado a una línea de teléfono, convencido de que le podrían facilitar la asistencia. Lo hizo dos o tres veces más y esperó. Volvió a pulsar el botón transcurridos unos segundos. Al cabo de unos minutos, frustrado, empezó a incomodarse y a lanzar improperios contra el artefacto porque nadie le respondía. Respiró intranquilo. De pronto, algo empezaba a fallar dentro de su cabeza. Le sobrevino un pensamiento alarmante: ¿qué pasaría si nadie acudiera en su auxilio? Y luego otro: ¿Y si se le acababa el aire? Todavía tuvo oportunidad de recrearse aun más en el terror echando mano de su imaginación desbordada: ¿podría suceder que el ascensor recobrara su autonomía propia, como anteriormente había ocurrido y en esta ocasión iniciara un vertiginoso descenso hacia abajo estampándose estrepitósamente contra el suelo?.

No quería ni pensar en esa trágica posibilidad. En un intento por dominar la situación y evitar el pánico, desvió su atención de la triste realidad y empezó a entretenerse con el móvil, desde el que sabía con absoluta certeza que no podía realizar ninguna llamada por la falta de cobertura. Pero sí pudo visualizar el último mensaje que Arnedo le había enviado poco antes de su regreso: “Te retrasas. Tenemos que hablar de tu ascenso. Has hecho un trabajo excelente”.

Sin poder controlarse, comenzó a sentir rabia. Era una intensa y desmedida sensación de cólera que trató de retener dentro de sí, para no darse cabezazos contra la pared de la cabina. Por esas raras e imprevisibles paradojas de la vida, el destino le había concedido un futuro promedor con su amada, con la que iba a contraer matrimonio, el premio al esfuerzo, las horas y la dedicación que su absorvente trabajo le dictaminaba con obligado cumplimiento, mediante una recategorización laboral y el consecuente aumento de sueldo, todo un prometedor proyecto de vida al que se sumaba el sueño del emprendedor que culminaría con una ascendente carrera en solitario…Y en cambio ahora, todo se diluía y se transformaba en agua de borrajas.

Miró su reloj de cuarzo y se asustó en grado superlativo. Porque se acababa de dar cuenta que ya daba por hecho que no iba a escapar de ese infierno peculiar en el que se encontraba. Pero no. Decididamente no podía ser. Todas aquellas pesquisas y cobardes conclusiones, no eran más que fruto de la desesperación. De adelantarse erróneamente a los acontecimientos. Sin embargo, habían transcurrido tres horas en las que nada había sucedido. Todo seguía igual. Era indiscutiblemente cierto que se encontraba manteniendo una lucha interior entre lo verdadero y lo incierto. Entre ambos conceptos, existía un delgado y destartalado puente que los separaba: el desconocimiento.

Durante el transcurso del accidente, no había dejado de accionar el botón de alarma, a intérvalos más o menos frecuentes. ¿Por qué no lo oían? ¿Por qué nadie se había dado cuenta de que uno de los dieciocho ascensores que ocupan la planta baja tenía una avería?. Por más que se hacía estas preguntas, no conseguía hallar una respuesta razonable. Si supiera que no era más que cuestión de tiempo, que solo debía esperar pacientemente hasta que vinieran a rescatarle, no habría ninguna contradicción. Y además se encontraría con un talante mejorado. Habría conseguido relajarse. Aun con todo el peso de la incertidumbre y el temor, no quería aceptar por nada del mundo el hecho de que no hubiera ninguna salida.

El reloj se le había parado y no tenía ni la más remota idea de cuánto tiempo había transcurrido. Dentro hacía un calor insoportable. Le costaba respirar y se notaba perceptiblemente mareado, a punto de desmayarse. Hasta que la oscuridad se cernió sobre él y los párpados, que le pesaban cada vez más, acabaron por cerrársele.
                            
--------------------------------------------------------------                    

Sobresaltado, despertó al escuchar un zumbido vertiginoso que se correspondía con la velocidad de caída. El pavor había adquirido tintes espeluznantes y un olor y un sabor particular a muerte.  Sin embargo, no podía hablar ni gritar. Tampoco tenía conciencia de su respiración, ni de que la sangre corriera por sus venas, ni siquiera del latir de sus pulsaciones. Le dió tiempo a colocarse su mano derecha sobre el corazón y no percibió ningún bombeo. 


¿Habría muerto ya? ¿Era éste el final de la vida y el principio del más allá?. El ascensor hizo un largo recorrido hacia el subsuelo, sin detenerse, con firme determinación y cada vez a mayor velocidad. Una risotada enérgica de ultratumba le acompañó durante un buen rato. El ascensor que se había transformado en una barca pilotada por ángeles, salió de los sótanos del edificio y conectó con un túnel de semioscuridad. Después de ser traspasado, llegaron hasta una gran montaña rodeada de agua, en el hemisferio austral, junto a las antípodas del Monte Calvario. Ramón que ya había perdido la noción de su identidad, no recordaba cómo se llamaba ni quién era. 

 
 
Conducido por los sinuosos y asexuados ángeles hasta una playa desierta, fue recibido por quien vigilaba el lugar. Con voz profunda le dijo: -Ahora solo eres un ánima más. Has tenido suerte y has muerto con mayor templanza y virtud que otras almas que se me aparecen, pues muchas de ellas tienen que esperar un tiempo para poder entrar aquí e iniciar su penitencia.

Yo soy Catón y te doy la bienvenida. Adelante. 

Te encuentras en el Purgatorio.

                                            
                   

                     Simon and Garfunkel - The sounds of silence


-->
PINCHA EN LA FRANJA NEGRA PARA DESPLEGARLA Y COMENTAR DESDE GOOGLE +

Comentarios

  1. Leyendo este magnífico relato, he recordado una película española de 1972, "La Cabina" mal entendida por el público y muy premiada en el extranjero. La sensación de impotencia, terror, que se produce en una situación semejante, te deja fisica y mentalmente atrapado. Atrapado y bloqueado, situaciones dentro y fuera de un ascensor, como es la vida ahora mismo para cientos de españoles.
    Este relato mantiene una cadencia y progresión que te va tensionando hasta el momento del silencio final. Enhorabuena, se lee de maravilla y gusta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Ildefonso,
      Yo también he visionado La cabina más de una vez y suscribo absolutamente tu análisis de cómo va in crescendo el terror psicológico que siente el protagonista. Es una sensación, al mismo tiempo, claustrófica, de gran impotencia, con el agravante de encontrarse en una situación desconcertante y carente de toda lógica. Eso es precísamente lo que he querido transmitir. Y la verdad, para mí es un gran honor que el relato te haya hecho recordar la obra maestra de Mercero, salvando las distancias, claro está.
      Me hace mucha ilusión que te hayas pasado a visitarme, gracias por tus valiosas apreciaciones. Sabes que estás en tu casa.
      Un abrazo

      Eliminar

Publicar un comentario

ESTE BLOG SE ENRIQUECE CON TUS COMENTARIOS.
¡¡MUCHAS GRACIAS POR PARTICIPAR!!

LOS POSTS MAS LEIDOS DE LA SEMANA

REVOLUCIÓN INDUSTRIAL: POEMA SANGRIENTO

  Trabajando con fuego y acero, del telar a la máquina, del cultivo, al montaje, lo que se urde en la cadena me fabrica la mortaja. Es la producción denigrante, que adiestradamente cambia, mi tierra por un patrón,  el trigal por un centavo, creando miseria al esclavo,  en fábricas y talleres. Ni siquiera el Infierno contempla, reinado de Don Banquero, con las huelgas no nos queda,  sopa, tocino o pan negro. Por eso mujeres y niños, que son los nuevos obreros, en carromato viajan hacia el Mitin de San Pedro. La Revolución Industrial crece, y aumenta la demografía; hambre con explotación se alía, en un opio de 14 horas por la sangre derramada. El Proletariado nace, se hace con fuego y acero..


China Crisis - Working with fire and steel


-->  Coméntame qué te ha parecido el post y yo te responderé encantada. ¡No olvides que en este blog lo más apreciado eres TU! Queridos amigos, seguidores y lectores: como habréis observado se ha cambiado el sistema de comentarios. Ahora en este blog se ha implementado DISQUS. …

UNA NOCHE SOÑÉ QUE OVIDIO ME HABLABA DE AMOR. 2.- LA TRAMA Y UN RECUERDO INOLVIDABLE

Allí, me encontraba yo, en la cama de una maldita pensión de mala muerte, tumbado boca arriba y acompañado de bichos negruzcos, cuyo movimiento corredero era mimetizado por la oscuridad en penumbra. Algunos de esos insectos, invadieron impunemente las sábanas suciasmientras nos balanceábamos rítmicamente. Mi saturado cerebro, divagaba constantemente y me hacía sentir avergonzado, al recordar el empleo del adjetivo "divina", de cómo lo estuve declamando entre mis gritos ahogados, que se diluían a través del aire turbio de la habitación número 11; jadeaba, totalmente ido, ahogándome, con la respiración entrecortada, sudoroso, dejándome llevar por mis espasmos, en medio del desfogue natural de la líbido y de la consecución de varios orgasmos completamente genitales. Rememoraba, alicaído y fatigado, en medio de una apatía agobiante, cómo me había dejado aplastar literalmente por el pálido cuerpo de una escultural mujer que se llamaba Salomé, según me confesó. Sería lo único que …

LAS NUEVAS PLANTILLAS DE BLOGGER, MUCHO MAS PROFESIONALES

Como sabéis, este blog es literario y cultural y no suele tocar cuestiones relacionadas con el diseño o la programación en html, entre otras cosas, porque no es su función, ni es mi campo. Para nada soy una entendida en esos temas. Sin embargo sí he hecho algunas excepciones puntuales, siempre bajo mi experiencia y uso. Cuando he tenido que realizar alguna modificación o emplear alguna técnica concreta que varía el aspecto de alguna sección, entonces he hecho una entrada especifíca hablando de ello. Para eso tengo una apartado dedicado a esta labor que podéis encontrar en una de las pestañas del Menú de cabecera: Blogging
En esta ocasión quiero hablaros de un tema interesante a este respecto y que puede venirnos bien a quienes pertenecemos a Blogger.
Hace días nos llegó el aviso de que había nuevas plantillas para usar. Estas plantillas son compatibles con todos los dispositivos, pantallas (cualquier resolución) y sistemas operativos.
Lo que ha hecho Blogger ha sido implementar nuevos …

EL PODER DEL LOBO SOLITARIO. LA SOLEDAD BUSCADA.

El término "lobo solitario" es un binomio de dos palabras que al unirse forman un concepto abstracto que merece cierta consideración. También denota una acepción popular dentro de un contexto sociológico concreto.  Definir qué son exactamente los lobos solitarios utilizando una terminología rigurosa parece de entrada sencillo, aunque cabe precisar ciertos criterios para establecer su verdadero sentido. Lo primero que nos puede venir a la cabeza como personificación representativa es que se describe a un grupo de personas con características y rasgos singulares cuya connotación aparece claramente demarcada por el propio concepto que lo define, esto es, personas que viajan en el sempiterno camino experiencial de la vida con un criterio unívoco y con una determinada orientación independiente, con su soledad a cuestas y que luchan sagazmente por situarse en equilibrio bajo un mundo globalizado y socialmente adaptado para la interacción colectiva. Por tanto, no se puede eludir que…

CONTAMINACIÓN EXTREMA (Relato corto)

No, Sally, sabes que no podemos usar siquiera trajes de neopreno. Y los especiales, que en la práctica son eficientes de verdad, están fuera de nuestras posibilidades. Tampoco los hemos necesitado nunca, ¿cierto? Así que emprenderemos una carrera contra la muerte o el desconcierto, quizá debamos afrontar una incertidumbre atroz. También eres consciente que para el Gobierno siempre hemos representado una diminuta mota de polvo. Somos realmente insignificantes. Dos puntos equidistantes con respecto a la civilización urbanita, sofisticada, inteligente. Somos como dos infinitesimales gotas residuales buceando en el inconmesurable océano. Así que...Tú verás. Pero nuestra hija nos necesita.
Aquí afuera en los campos labro la tierra para alimentarme. Me rompo la espalda para ganarme la vida. No necesito luchar para demostrar que estoy en lo correcto. No necesito ser perdonado.
No llores. No levantes la mirada. Es sólo el páramo de la adolescencia. ¡Sally, toma mi mano! Y no mires las pústulas …

ANALISIS DEL CORTO "LA CABINA"

HAY UN SPOILER CUANDO COMIENZA EL VIDEO, QUE  EXPLICA EN SINTESIS EL SIGNIFICADO DE LA CABINA Y COMO SE RODO.
RECOMIENDO EMPEZAR EL VISIONADO A PARTIR DE9:23Y RETROCEDER HASTA SU INICIO DESPUES, PARA DESCUBRIR EL ANALISIS DEL   DIRECTOR Y DEL ACTOR.                                                    


RESEÑA CINEMATOGRAFICA DE
 "LA CABINA"
[TAMBIEN CONTIENE SPOILERS. RECOMIENDO  VER LA PELÍCULA PRIMERO. SU DURACION ES DE 35 MINUTOS]
Título: La Cabina
Título original: La Cabina
Formato cinematográfico: Mediometraje 
Nacionalidad: España Año: 1972 Duración: 35 minutos Género: Terror psicológico Estreno: 13 de diciembre de 1972 Presupuesto: 4.000.000 pesetas Financiación: Televisión española (TVE) Distribuidora: Televisión española (TVE) Productora: Televisión española (TVE) Dirección: Antonio Mercero Producción: José Salcedo Guión: Juan José Plans José Luís Garcí Antonio Mercero Dirección artística: Antonio Sainz Montaje: Javier Morán Música: Carl Orff Fotografía: Federico G. Larraya Producción: José Sa…

UNA NOCHE SOÑÉ QUE OVIDIO ME HABLABA DE AMOR .1

"Lo confieso; humildemente, reconozco que he instigado el caos más profundo en tu ordenamiento interno, que te he apremiado irremediablemente a avanzar conmigo, a que me sigas hasta el fin del mundo, sin tener ni la más mínima idea de cuál debía de ser nuestro destino, sin saber siquiera si saldríamos victoriosos o absolutamente aplastados y vencidos".
Estas, fueron las últimas palabras de Senjo a Paqui antes de morir en el hospital La Fe, de Valencia, a la edad de 68 años. Tras pronunciar esta desesperanzada reflexión, durante el transcurso de su último hálito de vida, la mano derecha, que estaba siendo suavemente acariciada, dejó de temblar.
Paqui lloraba desconsolada junto al cadáver de su pareja, allí encima, sobre las sábanas, envolviendo con su cuerpo el del amante. El cáncer terminal en fase de metástasis acabó cumpliendo con su papel y, habiéndose extendido a la mayoría de los órganos vitales, apagó definitivamente la llama de la consciencia un día como hoy. 
-No, mi ca…

ANALISIS DEL CORTO LA GIOCONDA ESTA TRISTE (ANTONIO MERCERO)

Esta es una entrada que estaba programada para la semana pasada y que ya tenía escrita desde el martes pero de la que tuve que postergar su publicación debido a los trágicos atentados ocurridos en Barcelona y Cambrils el jueves de esa semana. Así, os ofrecí en su lugar un post homenaje a estas dos ciudades, de corte poético en formato prosa: A Barcelona y Cambrils
El presente post, se corresponde con el segundo de una serie que estoy elaborando en la que analizaré en profundidad el cine de Antonio Mercero, en concreto, sus cortometrajes. De esta lista que voy a ir publicando y que llevará sus reseñas correspondientes, ya os he presentado la primera, que podéis disfrutar en este enlace: Análisis del corto "La Cabina"

RECOMENDACIÓN: lo mejor es visualizar los cortos antes de leer las reseñas cinematográficas, a fin de evitar los consabidos spoilers. Duración de LA GIOCONDA ESTA TRISTE: aproximadamente 47 minutos.  Lo podéis ver fragmentado en cinco partes, tal y como lo encontré…

MICRORRELATOS INTEMPESTIVOS

LÍQUIDO ESPIRITUOSO
Estaba sentado en el sofá viendo el Madrid-Barça. Venía de cepillarse los dientes pero, como siempre, no pudo apreciarse en el espejo a pesar de su palida belleza, quizá por falsa modestia o porque había perdido la costumbre, si bien, aun estaba de muy buen ver con todos sus años a cuestas. Por lo demás, se sentía feliz y relajado, muy alejado de los problemas y disfrutando del privilegio de poseer el secreto de la eterna juventud. Su físico así lo delataba. Pelo retirado, moreno, frente ancha, y rostro anguloso, maquetado en una estructura oval de la que se desdibujaban unos labios carnosos y una dentadura cuidada pero muy peculiar. La cautivadora imagen corporal que de conjunto desplegaba su figura, de complexión delgada pero robusta, le proporcionaba el éxito que requería su profesión clandestina, ligada al trato con mujeres y hombres jóvenes, la mayoría de ellos vinculados a la cultura de la noche y del ocio de fin de semana en discotecas, pubs y clubs de alterne…

CALLEJERO, MON AMOUR

Mural fotografiado en una calle de Sevilla en 2012

He leído, dicen, me comentan, me dicen que han leído que comentan que a Joseph Kyselak se le podría considerar el primer grafitero de la historia. Su obra urbana se cimenta alrededor de 150 años antes de la aparición de los primeros "Escritores de Graffiti" neoyorkinos de los años setenta. Ahora bien, en un intento por ser más rigurosos con los emporios de la historia, deberíamos considerar los antecedentes romanos, siendo estos anónimos y anodinos, por la poca labor de investigación. Y sin embargo, la década prodigiosa origen de la vanguardia callejera, la de los setenta, encierra numerosos estilos y movimientos, desde el Minimalismo y el Arte Conceptual, pasando por el llamado Neoexpresionismo, su vertiente antagónica. Hasta alcanzar la popularidad y la expansión en forma de explosión que irrumpió durante los primeros años de la década, la Era Pionera, enarbolada como bandera en esa etapa dentro del mundo del grafito. Con a…