domingo, 8 de junio de 2014

ADIOS, AMIGO GUERRERO

Se fue un amigo del alma, amigo de todos, amigo nuestro, de corazón carmín y roja sangre caliente,
de cuerpo curtido en las luchas de la calle, del odio y la represión simiente, de cárcel y de represaliados.  
De argucia bizarra, de amor infinito y de agradecidos aliados,
grita tu esencia creadora con el puño levantado: ¡por el pan, el trabajo y la libertad!
¡Por la honradez y la amistad! ¡Por la Revolución! ¡Por la paz!
Te has ido con honor y con dulzura, ¡pues ahí van las salvas, compañero de mi alma, brigadista de la lucha!
porque con arrojo y orgullo mostraste tu bandera
y con gallardía forjaste, la hoz, el martillo martillado, tu baluarte, tu señera.
Amigo admirado, ni te olvidamos ni ausenciaremos las huellas del pasado.
Ni se te lleva la nada, ni el destino, ni los hados.
Te vas besando a la patria, con la cabeza erguida y la frente bien alta.
Dejas este mundo mancillado, maestro poeta y amante taurino y con tu cuerpo presente en el sagrario,
transciendes lo esencial para siempre y susurras mientras asciendes, al candor del poemario,
ese que tanto lustrabas, con versos, piropos y halagos:
¡No me lloréis mis espartanas mujeres!, hermosas, amazonas y finas, 
cantadle alegremente al de arriba, con quien estoy, las canciones de Serrat y de Sabina. 
Desde el más allá, en la lumbre y en el fuego, al son del vino añejo y el queso manchego,
entre tus recuerdos velados, de las tierras de Castilla y Argamasilla, 
vienen por tí, a tu camastro azorado, ¡ya se acercan!
Garcilaso, Bécquer y Machado.
¡Camarada, compañero, poeta luchador y cancionero! Decirte tan solo ¡hasta luego!

                          A Joaquín  Torres 
                           (nuestro Ximo)                      


                                   La canción preferida del guerrero:

                                   Joaquín Sabina - 19 días y 500 noches


 



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