-->
Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2019

--->>Pincha también en este Archivador Diario

Mostrar más

HAIKUS Y SENRYUS CLASICOS, COMO DEL JAPON

Alegoría. Verde de primavera con Botticelli
Lienzos en flor, Van Gogh y girasoles. Impresionismo
Murakami soy cuando el susurro escucho de sus páginas
Es Gloria Fuertes, la poetisa niña contra la guerra
Boukovsky siempre, los malditos te claman en el recuerdo
Reptiles y aves, sol, ñus, guepardos.   El Serengueti.
Tu mirada es  fluor y llamarada. . Pero tu ceguera...
Ya reverbera en rojos campos, ríos... ...en el rocío.
Cogí las setas tras la voraz tormenta y me hallé libre
Frutas, manteles, naturaleza muerta, bodegón... ¡Frío!
Gorriones  vuelan acariciando el cielo. ¡Búho que acechas!
Son los dragones que luchan contra elfos. Odín aguarda
¡Mira! ¡Lapones! Cruzan lagos nevados con sus raquetas
Polinizando

VIENTO POPULAR

Viento que no siembra tempestades, que arrecia fuerte, y como dice la canción: "y es que el grito siempre vuelve, soy grito y soy cristal, ya hay paz, ya está...! 
Es el viento popular, una luz entre las sombras. Esperanza en un nuevo ciclo.
Wio, creo en modelos caleidoscópicos,  sinérgicos, clásicos y renovadores.
El blucle, oh, y ese viento... Sopla dentro de mis entrañas, alejando de mi las arañas, los bichos del mal.
Maldito el ponzoñoso mineral del alien que tergiversa y desvía las luchas.
Poderosos somos, gritamos y arrancamos la caries del sistema.
Subo al transbordador del pueblo, el de la Nasa es para elitistas. Y compruebo la fascinación del recuerdo y el tiempo que repite cíclicamente el pasado. Para convertirlo en fiesta y celebración.
La luna me ronda cada noche. Lee, Morfeo, no confies en los emperadores que ponderan riquezas ajenas y se las apropian. Que los noctámbulos seamos frenesí de cultura y libertad, Sigamos durmiendo los sueños de lo conseguido.  Ni las antenas, ni los cables ni la…

MICROS MUY RAROS

-Jamás se miraron con convulsión y ternura más que de soslayo y en el almuerzo y... se querían. 
-Caminaba por la calle una mañana y no había nadie. Absolutamente nadie. Y no fue un sueño. Era Hiroshima una semana después de la explosión atómica en un extrarradio próximo al campo.
-Pero... pero... me dijiste que me amabas. He dejado a Carlos por tí y... -Jamás te prometí nada. Lo siento, Herme.
-Al cumpleaños convocado por Whatsapp no acudió nadie.
-Cayó Google + y los blogueros, tristes pero esperanzados, hicieron por fin una quedada para conocerse. De lo malo surgió lo bueno, menos mal.
-Papá, mamá, os dejo. Tengo trabajo y ya no os necesito, entre otras cosas, a un progenitor borracho que pega a mamá y a una madre que no existe y no pide ayuda. Adiós. Me marcho ahora. Me esperan abajo. Hasta nunca. No me llaméis jamás. He cambiado mi número de teléfono.
Eran tan bonita la obra que estaba contemplando, que creyó experimentar el Síndrome de Sthendal. -Esto será muy bueno para mi tesis doct…